¿Cómo diferenciar los trastornos del pulso?
Una arritmia puede manifestarse como una taquicardia, donde el ritmo se acelera sin causa aparente, o como una bradicardia, caracterizada por un latido inusualmente lento que compromete el flujo de oxígeno. Sin embargo, la condición más delicada suele ser la fibrilación auricular, un ritmo caótico en las aurículas que aumenta drásticamente las posibilidades de una trombosis o una embolia cerebral si no se controla adecuadamente.
